"Dalinda" una abuela que inspiró mermeladas artesanales

Emprender 11 de agosto de 2020
La Comunicadora Social, Jimena Rodríguez presentó su línea de mermeladas artesanales, preparadas con las recetas de su abuela Dalinda que supo dejar sus sabores en recuerdos y emociones. Así nace "La Dalinda".
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Emprender: Ayer, mientras tomaba un café, pensaba en mujeres que dejaron legados en varias generaciones de hijos o nietos. En las madres que elaboran con sus manos los platos y postres más exquisitos. Y que esos aromas y sabores quedan grabados en el alma de las personas.

Confirmé que sucede con frecuencia, luego de hablar con una amiga y compañera de la facultad: Jimena.

Con Jime estudiamos juntas locución y luego a raíz de nuestras profesiones siempre nos mantuvimos en contacto. Hace poco me reencuentro con ella y me dí una sorpresa: un nuevo emprendimiento que lleva adelante a la par de su profesión de comunicadora.

“La cuarentena a todos de algún modo nos cambió la vida y nos puso a prueba tanto emocional como económicamente”, me decía mientras me describía cómo decidió comenzar este empredimiento.

A Jime le gusta estar en su hogar y acostumbraba  a realizar home office, pero a raíz de la cuarentena los ingresos disminuyeron por su actividad como profesional independiente. Dos cosas estaban haciéndole ruido: cómo suplantar esos ingresos que habían disminuido y aprovechar aún más el confinamiento al que estuvimos sometidos. 

“En mi trabajo a diario conozco emprendedores que salen adelante y me encanta dar a conocer sus trabajos y acciones. Siempre los admiré y en esta pandemia conocí historias sorprendentes de personas que afrontaron con mucha creatividad la situación. Entonces me dije: ¿por qué yo no?”, comenta Jimena en Desafío.

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Se despertó en ella, ese deseo enorme de crear algo nuevo y que en alguna oportunidad había soñado y por falta de tiempo, o la vida que te lleva trotando, no lo hizo.

Vió en esta pandemia, la oportunidad de hacer realidad eso que soñó alguna vez “elaborar dulces artesanales y ponerle el nombre de mi abuela”, relata Jimena con emoción.

Además, como bien dijo, si no lo hace realidad ella, ¿quién más lo hará? 

De este modo nació La Dalinda, emprendimiento de dulces artesanales elaborados con frutas y verduras de estación; todos ellos libres de conservantes, colorantes, espesantes y saborizantes. 

“Mis dulces son ¡pura fruta!. Al destapar, por ejemplo, el dulce de pera, te podrás encontrar con pequeños y delicados trocitos de fruta. El sabor es incomparable, ideal para acompañar un desayuno o una merienda con amigas", expresa Jimena.

Actualmente elabora en forma estable sabores como cayote, pera, tomate y mandarina.

También por pedido elabora batatitas y zapallitos en almíbar.

Pero no se queda allí, tiene la intención de ir agregando sabores como frutilla, manzana, higos y por qué no, animarse con otros sabores impensados; porque además, los cambios de estación también la obligarán a ir variando en su producción.

Actualmente ya tiene una clientela estable, que semana a semana, la contactan para hacerles encargos y disfrutar de sus sabores tan exquisitos como incomparables.

“Cuando soñé con La Dalinda, la pensé así, en frascos con etiquetas elegantes y una hermosa presentación. Quería hacerle honor a mi abuela Dalinda, una mujer emprendedora por naturaleza, pues era docente, llevaba adelante su hogar con las producciones de dulces y panificados para el consumo de la familia, tenía un almacén, y además pertenecía a un grupo de mujeres que realizaban  colectas de aquellos artículos que necesitaban las mujeres en situación de vulnerabilidad. Toda una visionaria para la época en que vivió. Murió en la década del 40, de cáncer uterino dejando sólo el recuerdo marcado en sus pequeños hijos, entre ellos mi madre. Y fue así que la conocí, sólo por el relato familiar que me caló hondo”, menciona Jimena Rodríguez, una mujer tan emprendedora y cálida como seguramente fue su abuela, la que inspiró este nuevo espacio de crecimiento.

Es todo un reto ser emprendedor, porque día a día no sólo debes preocuparte de tu producto sino de ir mejorándolo, reinventándolo, comercializándolo y publicitándolo.

Todo eso hace Jime, quien nunca se había visto como emprendendora, pero que decidió verse así misma como un cúmulo de creatividad que necesita brotar. Se preocupa por cuidar las frutas que recibe en su domicilio para garantizar un buen producto, de seguir paso a paso las rutinas de producción, cuidar de los elementos de trabajo, esterilizar los frascos, etiquetarlos, además de la producción de fotos y publicación en redes.

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Sumado a ello, decidió reutilizar frascos. “Lo pensé mil veces, compro nuevos o reutilizo. Pero por el momento decidí reutilizar para colaborar con el cuidado del medio ambiente", comenta con mucha seguridad por la decisión. 

"Además, en casa tengo un cartel que anuncio que compro los frascos. A diario, llegan a casas personas con sus bolsitas de frascos para vendérmelas. Es un pequeño ingreso también para ellos”, sostiene Jimena en Desafío.

De este modo cumple con tres características que debe tener todo emprendimiento: ser un proyecto con perspectiva de futuro, ser innovador y aportar valor al entorno teniendo un enfoque social, ambiental o inclusivo.

Estas historias son las que nos hace pensar que si hay posibilidades de salir adelante y que sólo basta el espíritu y el deseo enorme de hacer realidad tus sueños.

Comunicate con Jimena Rodríguez al 387-6155421

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Fuente: Desafío Noticias.

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