Intoxicación por monóxido de carbono: El 100% de los casos pueden prevenirse

Salud 16 de mayo de 2020
A partir de este dato, especialistas remarcan que “la revisión anual de los artefactos, efectuada por un gasista matriculado, puede prevenir el ciento por ciento de los casos”.
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Prevención. La pandemia por COVID-19 y el cumplimiento de la cuarentena obliga a que todos los argentinos pasemos mucho más tiempo en casa. Esta circunstancia, unida a la llegada de las bajas temperaturas, hará que el uso de los artefactos de calefacción, agua caliente y cocción sea superior al habitual en nuestros hogares. 

Hoy más que nunca es necesario que tomemos conciencia sobre la importancia del buen funcionamiento y la correcta ventilación de los ambientes, a fin de prevenir la intoxicación por monóxido de carbono (CO).

“En Argentina se calculan unas 200 muertes por año. Es una de las intoxicaciones más difundidas en todo el mundo y una de las más subdiagnosticadas”, explica la Dra. Silvia Cortese, médica toxicóloga.

Especialistas remarcan que “la revisión anual de los artefactos, efectuada por un gasista matriculado, puede prevenir el ciento por ciento de los casos”.

La propagación de CO dentro del hogar generalmente se debe a:

•       El uso inadecuado de braseros.
•       Quemadores de gas con la entrada de aire primario reducida.
•       La acumulación de hollín u otro material en el quemador o conducto de venteo.
•       La insuficiente ventilación del ambiente.

El Gran Simulador

En la Ciudad de Buenos Aires más del 80 por ciento de las intoxicaciones son por artefactos de gas en el hogar y, especialmente, por calefones con mal funcionamiento. Entonces, teniendo en cuenta que recientemente se abrió por decreto presidencial la posibilidad de asistencia a domicilio de gasistas, sería muy importante llamar a un matriculado para que haga una revisión de todo el sistema.

El monóxido de carbono es altamente venenoso y no se puede detectar a través de los sentidos: no se huele, no se siente, no se ve y tampoco produce irritación en los ojos o la nariz. Por eso se lo llama “asesino silencioso” y también el “Gran Simulador”, porque comparte síntomas con la gastroenteritis y distintas afecciones cardíacas o neurológicas, lo que puede confundir el cuadro a la hora del diagnóstico y correcto tratamiento médico.

“Cuando un artefacto no combustiona correctamente, los gases quedan en el ambiente y eso es lo que produce la intoxicación, cuyos principales síntomas son dolor de cabeza, sensación nauseosa, taquicardia, episodio de síncope, es decir, desmayos, convulsiones y hasta puede producir la muerte”, explica Cortese, quien describe lo que ocurre en nuestro cuerpo cuando ingresa el monóxido de carbono.

Las recomendaciones son:

•   Asegurarse de que el color de la llama que emite el artefacto a gas sea uniforme y de color azúl. Si su tonalidad es anaranjada, indica que funciona en forma defectuosa.
•    Hacer revisar periódicamente las instalaciones por un gasista matriculado.
•    Ventilar de forma permanente los ambientes (a través de rejillas compensadoras reglamentarias).
•   Utilizar fuentes de calor de tiro balanceado. 

¿Cómo actuar ante un caso de intoxicación?

“Ante la sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, se debe retirar a la persona afectada del ambiente contaminado a un lugar donde pueda respirar aire limpio y fresco, y llamar a la ambulancia de inmediato. Si es posible, abrir puertas y ventanas, así como apagar la fuente emisora de monóxido de carbono. Si el paciente está inconsciente hacerle masaje cardíaco y respiración boca a boca hasta que llegue el auxilio”, detalla la Dra. Cortese.

“En los casos donde la persona intoxicada se haya recuperado, es importante que asista a un centro de salud porque habrá que efectuarle controles y darle un tratamiento, que requiere oxigenoterapia”, aclara la Dra. Cortese, quien agrega que el pronóstico es bueno, si se trata a tiempo.

Esta enfermedad puede dejar secuelas neurológicas muy severas. Por eso el paciente, posteriormente a la intoxicación, debe realizar el control en Toxicología para identificar que no haya quedado ninguna secuela en el momento o que pueda aparecer posteriormente.

“Las intoxicaciones con CO son prevenibles y la forma de hacerlo es teniendo la constancia de hacer revisar los artefactos todos los años. No pensarlo como un gasto, sino como una inversión en seguridad”, concluye la Dra. Cortese.

Consejos para el mantenimiento de las instalaciones de gas

Verificar que los conductos de ventilación de un artefacto no tengan ningún tipo de angostamiento, escalonamiento o acople en su recorrido hacia el exterior.

Cualquier tipo de obstrucción –como los nidos de pájaros o roedores- generará que el CO se acumule y vuelva al interior de la vivienda.

Realizar trabajos de limpieza, pintura o construcciones de los conductos de evacuación con un gasista matriculado, ya que, si estos no son correctamente reinstalados, pueden ocasionar un accidente.

No está permitido el uso de caños corrugados para la ventilación de los artefactos de combustión, ya que evacuan un 30 por ciento menos que el caño liso.

No colocar artefactos a gas en baños o dormitorios (excepto que sean de tiro balanceado).

No utilizar hornallas y hornos de la cocina para calefaccionar el ambiente. Esto es sumamente peligroso.

Cuando compre un artefacto, verifique que esté aprobado por un organismo certificador. Debe tener adherida la oblea con el sol naciente que dice “gas”.

Todas las distribuidoras tienen listados a disposición de los clientes con la nómina de instaladores matriculados.

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