Enfermedades cardíacas: aseguran que podrían prevenirse entre 6.000 y 9.000 muertes

Salud 16 de junio de 2020
Durante la cuarentena preventiva y obligatoria, disminuyeron las consultas de las personas con síntomas de enfermedades cardíacas. “En marzo y abril se atendieron uno o dos por semana”, dijeron médicos salteños. Se esperan 10.500 nuevos casos en el país.
enfermedades-del-corazón

La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) expresaron su preocupación por la significativa disminución de las consultas médicas, menor asistencia de pacientes con síntomas de enfermedad cardiovascular a las  guardias hospitalarias y una reducción importante en la realización de estudios, tanto diagnósticos como terapéuticos, durante la cuarentena, que trae aparejado el aumento de complicaciones evitables

“Entre el 20 de marzo y el 30 de abril de 2020 respecto del mismo período de 2019 se atendieron un 28% menos de infartos en los centros hospitalarios según reportes del relevamiento mundial ‘Stent Save a Life´ del que participaba Argentina”, dijeron los especialistas en un comunicado.

Además, un estudio de investigadores argentinos publicado en la última edición de la revista Medicina afirma que de mantenerse este menor control de los factores de riesgo cardiovascular de abril a octubre de 2020 podrían producirse hasta 10.500 nuevos casos, todos prevenibles de enfermedades cardiovasculares. “Habría entre 6 mil y 9 mil muertes evitables”, aseguraron en ese estudio.

En Salta, según indicaron algunos médicos especialistas, cuando comenzó la pandemia, bajó considerablemente la cantidad de consultas en consultorios privados, en sintonía con lo que sucedió a nivel Nacional y según la Sociedad Argentina de Cardiología.

A pesar de estar preparados, según adujeron en las clínicas y sanatorios privados y especializados, durante los dos primeros meses de la cuarentena preventiva y obligatoria, no se atendieron infartos, por ejemplo. “En esta última semana se atendieron tres infartos, cuatro accidentes cerebrovasculares, ACV, mientras que durante los primeros meses de la cuarentena se atendían uno o dos por semana”, explicó José Vicente Quiroga, cirujano cardiovascular (Mat.2357) a LA GACETA en Salta.

El especialista, que atiende en la clínica privada IMAC, aseguró que muchos de estos pacientes ya tenían una patología avanzada: “No es que la gente no se enfermó en ese período preventivo, sino que tenían esa patología pero no hicieron sus chequeos a tiempo. Las obras sociales tampoco colaboraron porque no autorizaban cirugías, derivaciones o estudios complementarios porque resguardaban las camas con respirador para posibles pacientes con Covid-19”.

Los especialistas recomiendan la consulta temprana, retomar los chequeos, no abandonar la toma de medicaciones, sostener las conductas alimentarias y la actividad física recomendada por su médico.

Los síntomas más comunes y frecuentes son:

Dentro de los síntomas más frecuentes de enfermedad cardíaca se encuentran el dolor en el pecho, disnea, palpitaciones y mareos intensos o desmayos. El dolor en el pecho es un dolor que se presenta como una “pata de elefante” en el centro del pecho, que se puede ir hacia la mandíbula, dirigirse hacia el brazo izquierdo o hacia la espalda. Especialmente, si se acompaña de náuseas, sudoración y mareo. En este caso, el paciente inmediatamente tiene que consultar con un médico.

La disnea es la falta de aire repentina, que obliga al paciente a detener la marcha. Es un síntoma grave que debe puede implicar una enfermedad cardiovascular.

Otro síntoma para prestar atención son las palpitaciones, que se definen como aquella actividad cardíaca que el paciente puede sentir. Habitualmente, se presenta como golpeteos rápidos en el corazón. Por último, los mareos intensos o  desmayos también son síntomas graves que requieren de una consulta urgente con un especialista, según indican desde el Hospital Austral.

Las recomendaciones:

Todo paciente de riesgo, mayor de 65 años, diabético, hipertenso, con Epoc, fumador, obeso, problemas pulmonares, tiene que continuar haciéndose estudios y chequeos para ver su estado general.

“Las consecuencias pueden ser más graves si el paciente no se controla. Además, deben seguir en contacto con su médico cabecera para ver la medicación que deben tomar”, dijo Quiroga.

Fuente: La Gaceta Salta.

Te puede interesar