No quiso reconocer a su hijo y deberá pagar una indemnización

Género 11 de septiembre de 2019
Un padre que eludía el reconocimiento de su hijo biológico deberá abonar $40 mil por daño moral. La madre había apelado porque en primera instancia se había condenado al hombre a pagar 25 mil pesos. Lo decidió la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial.
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El hombre que reconoció la paternidad, se había comprometido a concurrir al Registro Civil a regularizar la situación pero eso nunca ocurrió, por lo que, la madre inició la causa que concluyó cuando se declaro que era efectivamente hijo biológico y se condenó al padre a pagar los 25 mil pesos en concepto de daño moral.

Los jueces Alejandro Lávaque y Verónica Gómez Naar recordaron que la reparación del daño por falta de reconocimiento del hijo y consideraron que debía elevarse el monto fijado como daño moral. Si bien el hombre se allanó parcialmente a la demanda y se comprometió al reconocimiento voluntario de su hijo, “su conducta posterior estuvo dirigida a dilatar innecesariamente el proceso, al obligar a que se cumplan todas sus etapas hasta el dictado de una sentencia”.

El hijo -ahora adolescente- aguardaba el cumplimiento de la obligación que mantenía su padre para ejercer, legítimamente, su derecho a la personalidad en el ámbito de la sociedad en la que vive. Por ello puntualizaron los jueces que “no hay duda que la edad por la que atravesaba el menor es de gran trascendencia emocional, pues la adolescencia se caracteriza por ser un período de extrema susceptibilidad, sensibilidad enmarcada en el plano de los sentimientos".

Manos 2

Y agregaron que “frente a la promesa incumplida, no encuentra justificación el alegado desconocimiento de los requisitos administrativos para validar el reconocimiento filial” y aún cuando hubiera desconocido el trámite ante el Registro Civil, “surge claro que no intentó sortearlo con una simple averiguación personal en el organismo durante el lapso de 12 años, o bien, luego de haber recibido la carta documento mediante la cual se lo intima o con posterioridad al compromiso asumido en sede judicial.”

La conducta del hombre fue entonces “ilegítima e injustificada, pues su deliberada omisión es violatoria de los derechos a la personalidad, a la identidad, a tener una filiación y al emplazamiento en un determinado estado civil – concretamente el de hijo -, de expreso reconocimiento en los tratados internacionales incorporados por la Constitución Nacional.”

La omisión “adquiere entidad suficiente como para configurar un padecimiento espiritual sin que sea necesaria la prueba específica que así lo acredite”, señalaron y apuntaron que “los daños causados merecen reparación y no exime de responsabilidad al progenitor la eventual falta de culpa o negligencia, pues la indemnización por agravio moral no es punitiva sino resarcitoria”.

Fuente: Informate Salta

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